Es el típico roce al aparcar, un pequeño golpe contra una columna o ese arañazo que aparece de la nada al volver al coche. En ciudad, especialmente en zonas con poco espacio o mucho tráfico, estos “daños menores” son más habituales de lo que parece. Muchos conductores deciden ignorarlos. “No es nada”, “ya lo arreglaré […]









